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  • Nuestros conejos

    Nos sorprende cada vez más que en algunos hogares sigan regalando conejos bajo el árbol de Navidad. Al parecer, no tiene claro lo exigentes que son los conejos, cuánto espacio necesitan y que, en realidad, requieren acceso a verduras frescas las 24 horas del día. Todo empezó con un grupo de conejos gigantes alemanes que vivían en malas condiciones. Ahora tenemos a más de diez viviendo en nuestro gran recinto para conejos y se les puede observar en su entorno más natural.

La mamá Helga 

Helga vive con nosotros junto a su hermana Hilde y sus hijos Heinrich y Cordula. Como pertenece a la raza de los gigantes alemanes, es una coneja especialmente grande y, por lo tanto, necesita mucho espacio. Llegó a nosotros en otoño de 2024 procedente de una casa de acogida que la rescató de unas condiciones muy precarias.

conejo blanco

La tía Hilde

Hilde llegó a nuestra casa en otoño de 2024 junto con su pequeña familia. Es la más tímida del grupo y prefiere llevar una vida más reservada. Hilde también es una perra de raza gigante alemana.

Vivir feliz y sano Lo que los conejos realmente necesitan

Los conejos son animales muy sociables, curiosos y dóciles. Viven en grupos y les encanta explorar su entorno y saltar. Sin embargo, por desgracia, la realidad es muy diferente en muchos hogares y en la industria.

En la cría comercial de animales, los conejos suelen vivir en jaulas muy pequeñas que apenas les ofrecen espacio para moverse. No pueden saltar, pastar ni satisfacer sus necesidades naturales. Estas condiciones de hacinamiento provocan estrés, trastornos de conducta y problemas de salud. En muchos casos, se crían para la producción de carne o para la industria peletera. Los conejos destinados a la producción de pieles suelen vivir en condiciones especialmente duras, se mantienen en jaulas de alambre estrechas y se les mata de forma brutal. También en la investigación médica, los conejos son víctimas recurrentes de los experimentos con animales. Se utilizan para pruebas cosméticas o en la investigación farmacológica, por lo que a menudo deben vivir en condiciones extremas y sufrir dolor físico.

Los conejos no son «animales de jaula»: necesitan espacio, ejercicio y, sobre todo, compañía. En la naturaleza viven en grupos y tienen amplios territorios por los que deambulan. Para llevar una vida feliz, necesitan:

  • Espacio suficiente para saltar y corretear: al menos 6 m² por conejo, y 2 m² adicionales por cada uno más.
  • Compañía: los conejos son animales muy sociables y siempre deben mantenerse al menos en parejas.
  • Variedad: les encanta cavar, trepar y jugar con juguetes o ramas.
  • Libertad: lo ideal es un recinto amplio que les ofrezca espacio para saltar y pastar. También en casa deben tener suficiente libertad de movimiento.

En libertad, los conejos pueden llegar a vivir hasta 10 años. Sin embargo, en la cría industrial, muchos conejos solo alcanzan una fracción de esa edad; a menudo se sacrifican a los 2 o 3 años para la producción de carne. Este es un claro ejemplo de cómo, en la agricultura, los animales suelen considerarse «mercancías» y no se tiene en cuenta su bienestar.

Los conejos necesitan un hogar lleno de cariño que satisfaga sus necesidades naturales. En nuestro refugio les ofrecemos espacio, tiempo y compañía suficientes para que disfruten de su vida. Nos comprometemos a que los conejos no sean vistos solo como mascotas, sino como seres sensibles que merecen respeto y amor. Sus necesidades no son difíciles de satisfacer si les ofrecemos la libertad y la compañía que necesitan.