INFORMACIÓN SOBRE LAS CABRAS Animales inteligentes que necesitan más de lo que se cree
Las cabras son animales curiosos, vivaces y muy inteligentes que establecen una estrecha relación con su entorno y con sus congéneres. Son muy activas por naturaleza y les encanta saltar, trepar y explorar su mundo. Sin embargo, en la cría industrial de cabras tienen pocas oportunidades de dar rienda suelta a sus instintos naturales.
En la cría comercial de cabras, estos animales suelen vivir en condiciones de hacinamiento y estrés. Pasan su vida en grandes establos, donde disponen de poco espacio para moverse o manifestar sus comportamientos naturales. Las cabras son animales muy sociables y necesitan la compañía de otras cabras para sentirse seguras y felices. Sin embargo, en la cría intensiva a menudo carecen de la posibilidad de vivir en grupo, lo que puede provocar estrés y trastornos de conducta.
La mayoría de las cabras que se crían en el sector agrícola se destinan a la producción de leche, carne o piel. Las cabras lecheras, en particular, suelen vivir en condiciones muy duras: se las ordeña regularmente sin darles la oportunidad de satisfacer sus necesidades naturales. Sus crías, que son separadas de ellas inmediatamente después del nacimiento, se destinan a la producción de carne o se trasladan a otros sistemas de cría. Esta explotación constante, sin tener en cuenta sus necesidades, les provoca estrés físico y emocional.
Un aspecto especialmente problemático de la cría de cabras en sistemas de ganadería intensiva es la escasa libertad de movimiento. Muchas cabras viven en explotaciones donde se las mantiene en establos estrechos en los que apenas pueden moverse. Las cabras son animales que necesitan mucho espacio para moverse, saltar e interactuar con otras cabras. En la cría comercial, este movimiento natural suele verse muy restringido, lo que provoca problemas físicos y psíquicos.
En nuestro refugio, las cabras viven en un entorno que satisface sus necesidades naturales. Aquí pueden correr por los prados, jugar con otras cabras y convivir en su rebaño. En un entorno adecuado para su especie, las cabras tienen la oportunidad de dar rienda suelta a sus instintos naturales, saltar y trepar, tal y como les dicta su naturaleza. Ya no se ven obligadas a trabajar para el ser humano, sino que pueden simplemente ser cabras.
En la ganadería comercial, especialmente en el caso de las cabras criadas para la producción de leche o carne, la esperanza de vida suele ser considerablemente más corta. Muchas cabras destinadas a la producción de leche son descartadas tras solo 4 o 6 años, ya que la producción de leche disminuye con la edad. En el caso de las cabras criadas para la producción de carne, la esperanza de vida es aún más corta, ya que a menudo son sacrificadas tras solo unos pocos años. En un refugio donde las cabras se crían de forma adecuada para su especie, suelen poder alcanzar su esperanza de vida completa en un entorno seguro, sin las penurias de la ganadería intensiva. Con buenos cuidados y un entorno natural, las cabras suelen alcanzar una edad media o avanzada, a veces incluso hasta los 18 años o más.