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  • Nuestras cabras

    Las cabras son animales curiosos, vivaces y muy inteligentes que establecen una estrecha relación con su entorno y con sus congéneres. Son muy activas por naturaleza y les encanta saltar, trepar y explorar su mundo.

LOS PADRES DE LAS CABRAS Max y Vroni

Nuestra familia de cabras, formada por el macho cabrío Max (fácilmente reconocible por sus patas blancas y su gran tamaño), su compañera Vroni (una cabra marrón de patas cortas con corazones en las rodillas) y sus hijos Findus y Emil, fue traída al refugio por nuestros fundadores, Sina y Marcel. El cuarteto de cabras fue rescatado en su momento de una finca privada en Franconia antes de ser sacrificadas, ya que se habían vuelto innecesarias tras la venta de la propiedad. Está muy claro quién es el jefe en esta familia. Max domina el grupo con firmeza, pero también lo mantiene unido.

LOS HIJOS SALVAJES Emil y Findus

Es evidente que los hijos, Emil y Findus, no solo han heredado el aspecto físico de sus padres, sino también su carácter. Mientras que Emil se parece mucho a su madre, Vroni, en cuanto a su aspecto, también es igual de reservado y conciliador. Findus, por el contrario, le gusta armar jaleo, igual que su padre. Será interesante ver en el futuro si los papeles se invierten con la edad y de qué manera. Cuando se trata de golosinas especiales como zanahorias, manzanas o, a veces, un trozo de rama que pueden roer, el entusiasmo de los cuatro es enorme. A la hora de alimentarlos, es imprescindible asegurarse de que los cuatro estén separados de los demás animales en su corral, ya que, de lo contrario, nuestros gansos y patos no tendrían ninguna oportunidad de comer. Sina y Marcel se hacen cargo por completo de los gastos de Max, Vroni, Emil y Findus; ellos no forman parte de la fundación.

¡Pequeño pero matón! Lilly

A principios de 2025 lanzamos una convocatoria para Lilly, ya que buscábamos una compañera para Frieda. Enseguida dimos con la pequeña cabrita Lilly, que había perdido a su madre hacía medio año y desde entonces vivía sola. Lilly es una cabrita tímida, pero muy lista. No se deja pisotear y es capaz de plantarle cara a la familia de cabras. Desde el invierno de 2025 es el nuevo amor de nuestro nuevo macho cabrío Gordon. De hecho, los dos se quieren mucho.

El Casanova del corral de las cabras Gordon

Gordon llegó a nuestra granja tras pasar seis años viviendo solo. En su día fue lo que se conoce como un «regalo de granjero» por su 18.º cumpleaños. De alguna manera, la familia se las arregló para sacarlo a pasear y lo mantuvo en una perrera. Tras seis años, la familia encontró nuestra granja y entregó a Gordon a un grupo lleno de compañeros de su misma especie. Tras algunas luchas por el liderazgo, Gordon ha asumido ahora el puesto de jefe: sigue marcando con fuerza su territorio e intenta imponerse, sobre todo ante las hembras. Lilly es su nueva compañera, la sigue a todas partes y no la pierde de vista. Quiere impresionar mucho a las cuidadoras; prefiere comer solo de cubos y hace verdadero honor a su nombre.

INFORMACIÓN SOBRE LAS CABRAS Animales inteligentes que necesitan más de lo que se cree

Las cabras son animales curiosos, vivaces y muy inteligentes que establecen una estrecha relación con su entorno y con sus congéneres. Son muy activas por naturaleza y les encanta saltar, trepar y explorar su mundo. Sin embargo, en la cría industrial de cabras tienen pocas oportunidades de dar rienda suelta a sus instintos naturales.

En la cría comercial de cabras, estos animales suelen vivir en condiciones de hacinamiento y estrés. Pasan su vida en grandes establos, donde disponen de poco espacio para moverse o manifestar sus comportamientos naturales. Las cabras son animales muy sociables y necesitan la compañía de otras cabras para sentirse seguras y felices. Sin embargo, en la cría intensiva a menudo carecen de la posibilidad de vivir en grupo, lo que puede provocar estrés y trastornos de conducta.

La mayoría de las cabras que se crían en el sector agrícola se destinan a la producción de leche, carne o piel. Las cabras lecheras, en particular, suelen vivir en condiciones muy duras: se las ordeña regularmente sin darles la oportunidad de satisfacer sus necesidades naturales. Sus crías, que son separadas de ellas inmediatamente después del nacimiento, se destinan a la producción de carne o se trasladan a otros sistemas de cría. Esta explotación constante, sin tener en cuenta sus necesidades, les provoca estrés físico y emocional.

Un aspecto especialmente problemático de la cría de cabras en sistemas de ganadería intensiva es la escasa libertad de movimiento. Muchas cabras viven en explotaciones donde se las mantiene en establos estrechos en los que apenas pueden moverse. Las cabras son animales que necesitan mucho espacio para moverse, saltar e interactuar con otras cabras. En la cría comercial, este movimiento natural suele verse muy restringido, lo que provoca problemas físicos y psíquicos.

En nuestro refugio, las cabras viven en un entorno que satisface sus necesidades naturales. Aquí pueden correr por los prados, jugar con otras cabras y convivir en su rebaño. En un entorno adecuado para su especie, las cabras tienen la oportunidad de dar rienda suelta a sus instintos naturales, saltar y trepar, tal y como les dicta su naturaleza. Ya no se ven obligadas a trabajar para el ser humano, sino que pueden simplemente ser cabras.

En la ganadería comercial, especialmente en el caso de las cabras criadas para la producción de leche o carne, la esperanza de vida suele ser considerablemente más corta. Muchas cabras destinadas a la producción de leche son descartadas tras solo 4 o 6 años, ya que la producción de leche disminuye con la edad. En el caso de las cabras criadas para la producción de carne, la esperanza de vida es aún más corta, ya que a menudo son sacrificadas tras solo unos pocos años. En un refugio donde las cabras se crían de forma adecuada para su especie, suelen poder alcanzar su esperanza de vida completa en un entorno seguro, sin las penurias de la ganadería intensiva. Con buenos cuidados y un entorno natural, las cabras suelen alcanzar una edad media o avanzada, a veces incluso hasta los 18 años o más.